Aporte exportador se redujo a la mitad en dos décadas

ECONOMÍA BOLIVIANA PIERDE SU PERFIL EXPORTADOR

**Hace dos décadas, el sector exportador generaba casi un tercio de toda la riqueza que anualmente producía la economía boliviana. Hoy, apenas es capaz de generar la séptima parte**

ECONOTICIAS.- A contramano de los países que van progresando y ganando espacios en la arena internacional, la economía boliviana está perdiendo peligrosamente año que pasa su perfil exportador, según revelan las cifras del Banco Central de Bolivia (BCB).

Así, a punto de concluir el 2001, el sector exportador tiene hoy menos peso y menor importancia del que tenía hace dos décadas en el conjunto de la economía boliviana.

A principios de la década de los años 80, los exportadores bolivianos generaban cerca de un tercio de toda la riqueza que se producía en el territorio nacional, lo que se traducía, en esa misma proporción, en divisas frescas, empleo y actividad productiva.

En cambio, hoy, los exportadores apenas si generan la séptima parte de toda la riqueza que anualmente se crea en la economía nacional, por lo que su aporte en divisas, empleo y actividad productiva se ha reducido notablemente, en términos relativos.

En 1980, el sector exportador contribuía con el 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que a fines del 2000 su aporte no sobrepasaba el 14 por ciento, según los datos del BCB. Para el 2001, se estima que esta proporción no variará.

En cambio, en el mismo periodo, ha sido muy diferente la situación del conjunto de los países de América Latina, quienes acrecentaron el peso de las exportaciones en sus economías.

SLOGANS Y REALIDADES

Por ello, el drástico encogimiento del sector exportador boliviano desnuda la virtual quiebra de un modelo, que en teoría pretendía convertir a las exportaciones en el motor del crecimiento y desarrollo nacional.

"Exportar o morir", era la divisa acuñada por el neoliberalismo a mediados de 1985 para ilustrar la enorme importancia que tenía el sector exportador en una economía abierta y globalizada. Sin embargo, los resultados presentados por el BCB muestran que esa política gubernamental quedó en el simple slogan, ya que la realidad es muy diferente.

Al igual que hace dos décadas, las exportaciones bolivianas siguen siendo poco diversificadas y altamente dependientes de la producción de materias primas y productos manufactureros escasamente elaborados y que constantemente se van devaluando en el mercado internacional.

Al insertarse de esa forma tan desventajosa en el comercio internacional, Bolivia va perdiendo terreno en la economía mundial, haciendo peligrar su viabilidad en el mediano y largo plazo.