CAMPESINOS EXIGEN QUE PETROLERAS ABANDONEN ÁREAS PROTEGIDAS
Econoticiasbolivia.com (La Paz, julio 10 de 2003).- El décimo Congreso de la Confederación Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), dirigida por Román Loayza, conminó a las empresas petroleras a retirarse de las áreas protegidas y parques nacionales en las que operan explorando y explotando hidrocarburos con grave peligro para la biodiversidad y la vida de los pueblos originarios.
"Las empresas petroleras, mineras y madereras deben salir de los parques nacionales. Debe efectuarse una redelimitación de las áreas protegidas en todo el país. Asimismo, la administración y el control de estos parques debe hacerse por las comunidades campesinas y pueblos indígenas que vivimos en ellos", señala una de las conclusiones del congreso celebrado los primeros días de julio en la ciudad de Sucre.
"Los recursos naturales (forestales, aguas, biodiversidad) deben ser para beneficio de los pueblos originarios", dice otra de las conclusiones de los dirigentes agrarios que demandaron, además, "la anulación de varios decretos supremos que el gobierno actual está aprobando en beneficio de madereros, barraqueros, ganaderos, mineros y petroleros y en contra de los intereses del país".
Según el recuento del gubernamental Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), una decena de empresas petroleras han logrado obtener hasta ahora un total de 24 concesiones en áreas, que por ley, y hasta hace poco, eran consideradas como un santuario de la vida silvestre y natural.
Estas transnacionales, entre las que se encuentran Repsol, Petrobras, Andina, Total, Chaco, Maxus y Don Wong, entre otras, están construyendo campamentos, abriendo caminos, perforando pozos con amplio uso de explosivos y dinamita, explorando y explotando hidrocarburos en bosques y regiones protegidas legalmente para su conservación natural.
En su afán por atraer más inversión extranjera en hidrocarburos, varias instancias gubernamentales están "flexibilizando" las normas que sustentan y preservan las áreas protegidas, abriéndolas a su explotación comercial, lo que ha generado la alarmas en las principales entidades ambientalistas y ecologistas del país como la Liga Boliviana del Medioambiente (LIDEMA) y el Foro Boliviano sobre Medioambiente y Desarrollo (FOBOMADE).
Así, LIDEMA denunció que el Viceministerio de Hidrocarburos estaba elaborando un ilegal reglamento que dejaba las áreas protegidas a merced de las transnacionales petroleras, con grave riesgo para las ingentes riquezas naturales, la vida de pueblos originarios y la biodiversidad. Esta denuncia fue corroborada parcialmente por las propias autoridades bolivianas, las que admitieron la existencia de este Reglamento y la intención de "abrir las áreas protegidas a la explotación hidrocarburtífera, aunque respetando la legislación ambiental".
Sin embargo los ambientalistas no lo creen así. "Con estos proyectos de ley y decretos que viabilizan de cualquier manera las actividades petroleras en áreas protegidas y territorios indígenas, complementado por la reducción presupuestaria al SERNAP y la aprobación ilegal de la reducción de la patente forestal, resulta evidente que las políticas gubernamentales tienen muy poco de ambientales", aseguró el presidente de FOBOMADE, Gabriel Herbas.