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MUJER, MEDIO AMBIENTE E INDÍGENAS |
Postergadas y relegadas como pocas, las mujeres bolivianas sufren elevados y persistentes niveles de discriminación, que las han convertido, junto a la población indígena, en el prototipo de la pobreza y la marginalidad.
Aunque hay avances y mejoras en la legislación, la situación de la mujer sigue siendo precaria y hay una generalizada discriminación en cuanto a niveles de ingreso, oportunidades laborales y económicas.
En una sociedad, con fuertes rasgos patriarcales, soportan una constante violencia física y psicológica en el hogar y en el trabajo.
Los índices de desarrollo humano ubican a Bolivia entre los países que tienen muy deficientes condiciones de vida, que contribuyen a deteriorar aceleradamente el medioambiente y los recursos naturales. En Bolivia ya hay una profunda crisis ambiental.
Un poco más de dos millones de bolivianas trabajan en el campo, el comercio, los servicios y la industria, con mucho esfuerzo y magros ingresos. Ellas se abren paso, pese a la fuerte discriminación, la doble jornada y la extrema explotación laboral y social
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