Medios de comunicación vulneran los derechos laborales

CRECE LA EXPLOTACIÓN Y ABUSOS

CONTRA PERIODISTAS BOLIVIANOS

**Se deterioran las condiciones laborales de los trabajadores de la prensa: agotadoras jornadas, bajos sueldos, despidos, mayor inestabilidad y crecientes presiones que lindan con la censura**

ECONOTICIAS.- Arrinconados por los despidos y sin tener a quién quejarse, los periodistas bolivianos han perdido gran parte de sus derechos laborales y son constantemente maltratados por los empresarios de los medios de comunicación.

En los dos últimos años, las condiciones de trabajo de los periodistas se han deteriorado en forma alarmante, ya que en la mayor parte de las empresas de comunicación no se respetan los derechos laborales estipulados por ley, según los reportes del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de La Paz y testimonios de periodistas de radio, prensa escrita y televisión.

En la prensa boliviana, cada día se producen despidos, abusos y atropellos y son constantes las amenazas y las presiones que se orientan a la censura y a la autocensura de la información.

"La flexibilización laboral ya es parte de la realidad cotidiana de los periodistas", asegura un dirigente del Sindicato, citando las evaluaciones presentadas en el último congreso del sector.

En este encuentro, los periodistas denunciaron el creciente deterioro de la situación laboral y las amenazas contra un ejercicio libre y responsable en el manejo de la información.

Según estas evaluaciones, en muchos centros de prensa se ignoran los principales derechos laborales, consagrados en la actual Ley General del Trabajo y en reglamentaciones complementarias.

Así, no se respetan derechos básicos como el cumplimiento de jornadas de trabajo y el pago adecuado de horas extras. La mayoría de los periodistas, fotógrafos, diagramadores y personal técnico cumplen jornadas ininterrumpidas de trabajo por más de 12 horas al día.

SALARIOS DE HAMBRE

"La crisis y la competencia entre los medios están acrecentando la explotación laboral", agrega el diagnóstico que considera que los trabajadores de prensa, radio y televisión del país cumplen agotadoras jornadas de trabajo pero que no reciben un salario adecuado a este esfuerzo.

En varias radioemisoras, los periodistas ganan un salario mensual que va entre 300 a 400 bolivianos, en tanto que en los canales de televisión el sueldo oscila entre 700 hasta 1.500 bolivianos, que no alcanzan para nada.

En los medios escritos, el sueldo promedio para los periodistas va desde 200 hasta 700 dólares, aunque el resto de trabajadores de esos medios no obtiene, en promedio, más allá de 800 bolivianos, en las empresas más grandes.

DESPIDOS MASIVOS

Otro factor negativo es la permanente y creciente inestabilidad laboral, que tiende a obligar a los trabajadores a someterse a las directrices empresariales y a aceptar condiciones de trabajo cada vez peores. Los que no se someten a estas presiones, son echados a la calle.

En el año 2000, más de 70 trabajadores de la prensa perdieron su empleo, tan sólo en la ciudad de La Paz. En lo que va del 2001, otros 150 fueron despedidos, quedando muchos de ellos sin un centavo en los bolsillos, ya que tampoco recibieron el pago de sus beneficios sociales.

SIN BENEFICIOS SOCIALES

En el sector de la prensa, cobrar los beneficios sociales se ha convertido en un verdadero martirio. Muchos periodistas deben tragarse su orgullo y esperar la buena voluntad de los empresarios, que incumplen las disposiciones legales con la anuencia y complicidad del Ministerio del Trabajo.

Vulnerando la ley, ya se ha tornado costumbre el pago en cuotas de los beneficios sociales. En otros casos, los periodistas despedidos están sometiéndose a los rigores de la huelga de hambre para presionar por el respeto a sus derechos.

MENOS DERECHOS

Otros mecanismos utilizados por los empresarios para reducir costos y que están deteriorando las condiciones laborales del sector, son la subcontratación de servicios (fotografía, notas especiales, diagramación y otros), el trabajo a destajo en condiciones de virtual explotación y la aplicación de contratos eventuales ilegales en tareas propias y permanentes de la empresa.

A esto se añaden otros incumplimientos a la ley como la falta del oportuno pago de salarios (en muchas empresas se paga con un mes o dos de retraso), el incumplimiento del salario mínimo sectorial (nadie debería ganar menos de 3 salarios mínimos), la falta del desembolso de aportes a las AFPs, CNS, problemas en el pago del bono de movilidad y otros que están degradando las condiciones de trabajo para los periodistas, gráficos y administrativos del sector de la prensa.

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