|
CRISIS LABORAL PERMANENTE |
Como muy pocas veces en su historia, la fuerza laboral boliviana está soportando niveles inéditos de explotación y pobreza. En casi todas las actividades productivas, tanto en el sector público como en el privado, los trabajadores están siendo despojados de sus derechos laborales, perdiendo parte de sus conquistas y sus ingresos reales.
Con salarios insuficientes para cubrir el costo de la subsistencia de sus familias, los asalariados sufren el constante deterioro de sus condiciones de trabajo por lo que los niveles de subempleo son cada vez más alarmantes al igual que los del desempleo abierto.
La falta de buenos empleos, estables y bien remunerados, sigue castigando a los bolivianos, agigantando además la informalidad, donde se concentra cerca del 70 por ciento de la fuerza laboral boliviana.
La pobreza agobia a 6 millones de bolivianos, estando más de 3 millones de ellos en la miseria. En el campo, nueve de cada 10 bolivianos son pobres, mientras que en las ciudades cuatro de cada 10 bolivianos ostentan similar condición.
Pero mientras muchos se hacen más pobres cada día, otros, los menos, acrecientan sus riquezas. Hoy por hoy, Bolivia tiene la peor distribución del ingreso en Sudamérica, agravándose la aguda desigualdad social y los conflictos y luchas distributivas. Y esto ocurre a despecho del nuevo gobierno de Evo Morales y su "revolución democrática y cultural", que ha mantenido, en lo esencial, la feroz explotación de la fuerza trabajo vivida en los tiempos del neoliberalismo salvaje .
Los trabajadores bolivianos perdieron el 15 por ciento de sus ingresos entre el 2006 y 2008, años de bonanza económica para el Estado y las grandes empresas privadas. Ahora, en el inicio de la crisis, los más pobres temen que su situación empeore aún más
Primero de Mayo 2009 Casi el 60 por ciento de los obreros asalariados y de los trabajadores por cuenta propia de las ciudades no ganan lo suficiente para mantener a sus familias. El 83 por ciento de los trabajadores del agro sufre el mismo drama. Se agrava la explotación de la fuerza laboral
A pesar del auge de las materias primas, que han inflado las arcas del Estado y el bolsillo de las grandes empresas privadas, la pobreza sigue en ascenso. En los dos primeros años de gobierno de Evo Morales, más de 260 mil personas se hundieron en la pobreza
El gobierno indigenista y la oligarquía agroindustrial se acusan de ser los causantes del alza de precios de los alimentos que hace gemir a la población. En un país escindido, el Estado aumenta sus ingresos, los empresarios acrecientan sus ganancias y los pobres comen menos
El precio de los alimentos aumentó, en promedio, en 16,69 por ciento entre enero y octubre, producto de la caída en la producción agrícola y pecuaria interna, la especulación de los comercializadores, la ausencia de un control de precios y el afán de más lucro de los empresarios. Los que pagan el pato, como siempre, son los de abajo
Sólo uno de cada 10 trabajadores bolivianos está aportando para su jubilación. Para el resto, el futuro es negro
Los indicadores económicos del 2007 muestran que el Estado acrecienta sus ingresos y se enriquece, que las empresas extranjeras y nacionales son cada vez más prósperas y que la gente de a pie se empobrece y consume menos
Mineros arrancan un bono, maestros urbanos dejan la lucha y magisterio rural y salubristas intensifican la presión con huelgas de hambre y movilizaciones. Miles de empobrecidos comerciantes asedian La Paz
Trabajadores luchan para arrancar a Evo un incremento real, que no se esfume con el alza del costo de vida, quieren un pedazo más grande de la torta que sólo engorda al Estado y a los empresarios
Son más de 300 mil de 7 a 14 años. Muchos cumplen la doble jornada, ayudando en casa y ganando unos pesos en la calle o en precarios empleos, sin seguridad industrial ni social
|