LOS EMPRESARIOS NACIONALES YA NO INVIERTEN EN BOLIVIA

Econoticiasbolivia.com (La Paz, abril 23 de 2003).- Los empresarios bolivianos virtualmente han dejado de invertir en Bolivia. En los dos últimos años su aporte a la generación de actividad económica y empleo se ha reducido a su mínimo histórico, revelan informes oficiales.

Durante el 2001 y el 2002, la inversión privada nacional apenas si constituyó el uno por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), nivel que muestra la escasa significación que tiene actualmente el sector empresarial en la economía nacional, que paradójicamente es una de las más abiertas y neoliberales del continente.

"La inversión privada nacional tuvo una caída en los últimos años, debido a los problemas sociales vividos en el país. La inversión privada nacional en el 2001 fue de 89 millones de dólares y en el 2002 de 85 millones de dólares", dice un informe del Ministerio de Hacienda.

Estas reducidas inversiones ponen en tela de juicio, además, uno de los postulados centrales del neoliberalismo y del libre mercado, que considera que la iniciativa privada se convierte en el eje y motor de la economía cuando se elimina el rol productivo del Estado. En el caso boliviano, nada de ello ha ocurrido y, por el contrario, los empresarios bolivianos invierten hoy menos de lo que invertían en los momentos más duros y críticos del estatismo.

Los datos oficiales muestran que entre 1980 y 1982, años de gran inestabilidad política, económica y social, previos a la vigencia del libre mercado, la inversión anual de los privados nacionales fue en promedio de 251,6 millones de dólares, el triple de lo que se invierte hoy.

Ni aún en los momentos de auge del neoliberalismo, los empresarios criollos invirtieron tanto como en la etapa estatista. En el trienio de 1986-1988 la inversión privada nacional alcanzó en promedio a 164,5 millones de dólares al año, entre 1989-1991 a 154,3 millones de dólares, entre 1992-1994 a 241,1 millones de dólares anuales y entre 1995-1997 a 182,8 millones, según los datos del Ministerio de Comercio Exterior.

Ahora, en la etapa de crisis, la inversión privada nacional no llega ni siquiera a los 90 millones de dólares, monto que equivale a casi un sexto de lo que anualmente invierte el Estado en infraestructura y obras públicas y sociales y a menos de la décima parte de lo que invierten las empresas transnacionales que operan en el país.

BANCARROTA Y SALVATAJE

Las bajísimas inversiones del sector empresarial boliviano están agravando la crisis del sector y son fiel reflejo de su virtual bancarrota. Al primer trimestre del 2003, las deudas en mora del sector empresarial sumaban casi mil millones de dólares, monto que consume gran parte de su patrimonio y la inhabilita para continuar produciendo y realizar nuevas inversiones.

Según admiten los propios voceros de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), nueve de cada 10 empresas están afectadas por la insolvencia y la crisis.
La deuda empresaria en mora con la banca comercial alcanza a más de 440 millones de dólares, mientras que por tributos e impuestos no pagados adeudan al Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) otros 523 millones de dólares. A las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFPs) les deben 19 millones de dólares y a la Caja Nacional de Salud más de 6 millones de dólares. En casi todos los casos, las deudas empresariales impagas han originado el inicio de juicios y pleitos en los tribunales de justicia.

En este crítico escenario, los empresarios continúan aguardando un efectivo apoyo gubernamental que les alivie en sus deudas y les otorgue dinero fresco para reactivar sus industrias. En la esfera gubernamental aún se estudia las medidas de apoyo y salvataje de empresas, aunque también se cree que los privados deben hacer más e invertir más para salir de la crisis.