Los bancos se excedieron a la hora otorgar préstamos

BOOM ARTIFICIAL DE CRÉDITOS PROVOCÓ

ALZA ACELERADA DE LA MORA BANCARIA

**El sistema boliviano paga las consecuencias de la irresponsable actuación de banqueros y prestatarios, asegura el ex ministro Muller**

ECONOTICIAS (19/03/01).- Bolivia está pagando las consecuencias del "boom" artificial de créditos que se vivió en 1998, cuando los bancos abrieron sus arcas y otorgaron préstamos sin tomar en cuenta la solvencia de sus prestatarios, muchos de los cuales hoy no pueden devolver esos recursos.

La escasa responsabilidad con la que actuaron hasta hace poco banqueros y prestatarios es una de las principales causas para que el sistema bancario boliviano esté enfrentando un extremadamente elevado nivel de morosidad, aseguró el analista y ex ministro Herberth Muller.

A fines de febrero de 2001, las deudas no pagadas oportunamente a la banca comercial boliviana alcanzaban a 608,2 millones de dólares.

AUGE CREDITICIO

"En 1998, los bancos se excedieron en conceder créditos y mucha gente se endeudó de manera escandalosa e irresponsable", dijo Muller este sábado, durante el seminario organizado por el Círculo de Periodistas de Economía (CIPECO).

En la gestión de 1998, la cartera de créditos de la banca creció en 21,8 por ciento, lo que no guardaba ninguna relación razonable con lo que acontecía en la economía.

Este espectacular y artificial "boom crediticio" generó un sobreendeudamiento de los agentes económicos, fenómeno que trató de ser desactivado por la Superintendencia de Bancos y Entidades Financieras, que temía que esta "burbuja" financiera pudiera estallar con graves e impredecibles consecuencias para el conjunto de la economía nacional.

Así, mediante normas más estrictas emitidas por la Superintendencia y la mayor prudencia con la que empezaron a operar los banqueros, el crédito comenzó a restringirse a partir de 1999.

Según los datos presentados por Muller, la cartera de créditos disminuyó en 3,9 por ciento en 1999 y en 11,4 por ciento en el 2000, reduciéndose el potencial peligro de la desmedida expansión de créditos de 1998.

DESPILFARRO DE RECURSOS

Pese a estas medidas precautorias, la cartera de créditos creció, entre 1995 y 2000, a un promedio anual de 4,8 por ciento, muy por encima del desempeño de la economía, por lo que gran parte de estos préstamos fueron utilizados de manera irresponsable y sin fines productivos.

"Una parte de estos recursos se han invertido en el país, pero otra parte se la han farreado", dijo Muller al explicar una de las razones por las que ahora muchos prestatarios no puedan cumplir con sus obligaciones de pago.

Atrás