Crece la brecha productiva entre los grandes agropecuarios y millones de campesinos
CEPAL: MODELO BOLIVIANO APOSTÓ POR AGRO
ORIENTAL PERO ABANDONÓ AL CAMPESINO
**Pese a que el modelo orientó recursos y beneficios a la agropecuaria oriental, los grandes y medianos empresarios cruceños creen que es imprescindible un mayor apoyo estatal**
ECONOTICIAS.- Aunque hoy transita por uno de sus peores momentos y cree que el Estado le ha dado la espalda, la agropecuaria oriental ha sido uno de los sectores productivos que más apoyo y respaldo ha recibido del actual modelo económico de libre mercado.
Según un estudio de la Comisión Económica para América y el Caribe (CEPAL), el modelo boliviano priorizó su apoyo a los grandes y medianos productores agropecuarios del oriente, y dejó de lado y en el abandono a los productores campesinos del occidente.
"El modelo de crecimiento adoptado desde 1985 tiende a ser excluyente en la medida que la asignación de recursos está sesgada hacia una agricultura de corte empresarial, disminuyendo los costos de transacción de las unidades productoras de bienes transables (exportables) y prestando muy poca atención a la dinámica campesina que sigue aportando la mayor cantidad de alimentos a la población boliviana a pesar de su estado de pobreza", asegura la CEPAL.
El estudio establece que la agropecuaria boliviana tuvo un importante desarrollo en los últimos 15 años, al constituirse en la actualidad en un neto aportante al crecimiento de la economía nacional.
"Sin embargo, también está claro que los valores agregados están ocultando una situación estructural que está afectando la vida de una gran mayoría de los habitantes rurales que son pequeños agricultores o campesinos en extrema pobreza", agrega la investigación presentada a fines del año 2000.
CRECE EL ABISMO
El estudio de la CEPAL sostiene, asimismo, que el modelo boliviano acentuó las grandes brechas que existen entre la agricultura comercial del oriente, cada vez más tecnificada y moderna, con la agricultura campesina del altiplano y los valles, signada por el minifundio, la baja productividad y la pobreza.
"La evidencia también apunta a que las reformas estructurales han profundizado las diferencias en el sector agropecuario boliviano, al descuidar sistemáticamente el apoyo técnico y financiero al sector campesino en las zonas altas y delegar responsabilidades a los municipios que recién empiezan a desarrollarse institucionalmente y tienen serias dificultades para ejecutar obras, proyectos y programas", agrega.
En este sentido, según la CEPAL, "los logros del sector empresarial están totalmente empañados por las condiciones socioeconómicas de los productores campesinos que no tienen más opción que despoblar el campo, insertarse en condiciones desventajosas al mercado laboral urbano y continuar su vida en extrema pobreza por la falta de políticas sectoriales y sociales que fortalezcan los servicios básicos de apoyo a la producción para mejorar el bienestar colectivo".