En el oriente hay sobreendeudamiento y moras, en el occidente no hay financiamiento

EL CRÉDITO HACE GEMIR AL AGRO BOLIVIANO

**Mientras los grandes y medianos agropecuarios del oriente no saben cómo pagar sus abultadas deudas, en el occidente millones de pequeños agricultores no conocen lo que es el crédito**

ECONOTICIAS.- El crédito se ha convertido en un verdadero tormento para el agro boliviano. En el oriente, los agropecuarios están sobreendeudados, no saben cómo pagar sus abultadas deudas y sufren los nocivos efectos de un virtual "boom crediticio". En cambio, en el occidente, millones de campesinos subsisten a duras penas por falta de financiamiento.

Según diversos estudios de entidades públicas y privadas, la agropecuaria boliviana transita por uno de sus peores momentos, producto del embate combinado de la crisis y los desastres naturales, agravados por el exceso o la ausencia de financiamiento, según sea el caso.

En la agropecuaria comercial del oriente, los grandes y medianos productores enfrentan una elevada mora bancaria, que alcanzaba a 68 millones de dólares a fines del año 2000. Hasta esa fecha, los reportes de la Superintendencia de Bancos establecían que la agricultura y la ganadería adeudaban a los bancos un total de 383 millones de dólares.

En los hechos, los créditos bancarios para el agro se destinaron casi con exclusividad para el oriente, dejando de lado a los pequeños productores campesinos del occidente, que además soportaron una drástica caída del financiamiento público. Entre 1989 y 199, la inversión pública ejecutada para el sector agrícola disminuyó desde 36 millones de dólares a 19,5 millones, agrega una investigación del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA).

BENEFICIARIOS Y COSTOS

Pero el olvido del agro de occidente y la extrema preferencia para con el oriente con la que operan los bancos privados no es reciente, sino que se arrastra desde hace mucho tiempo, señala por su parte otro informe de la consultora Muller y Asociados.

El notable apoyo crediticio para los grandes y medianos agropecuarios del oriente fue excesivo y fue otorgado, incluso, sin contar con los mínimos requerimiento de solvencia y viabilidad de estas empresas, lo que ocasionó, entre otros factores, millonarios daños al Estado que tuvo que socorrer a los bancos que colapsaron en los años 90 al no poder cobrar estas deudas.

"El costo para el país por apoyar al sistema bancario, por ausencia de normas o por la flexibilización de éstas y la debilidad de un sistema de supervisión en el pasado, es de más de mil millones de dólares en valor presente. Los principales beneficiarios de este apoyo han sido unos pocos banqueros y varios empresarios", agrega el informe de Muller.

Según la consultora privada, "el sector que más apoyo ha recibido es el de la agricultura comercial. En la década de los años 70, se apoyó especialmente al sector algodonero. En la década de los 80 se apoyó a los cañeros y en la década de los 90 a los soyeros. Por el contrario, los pequeños productores del occidente boliviano reciben un apoyo irrelevante, por decir ninguno. Esto explica, en cierta medida, la concentración de la pobreza en las áreas rurales del occidente del país".

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